El pasado miércoles Santo fuimos invitados por Vero a su casa para participar en hacer una alfombra en frente de su casa. Cabe mencionar que para todos era nuestra primera vez, el experimentar hacer una alfombra.

Las alfombras en Guatemala se hacen de dos maneras: sencilla o compleja. La nuestra, se puede decir que tenía rasgos de cierta complejidad, pero a la vez era sencilla en su mensaje para ser grabado en la mente del visitante.

Todo inició ese día al yo levantarme para ir a traer añelina. Por lo que la mamá de Vero me dijo que comprara en un local enfrente de la municipalidad (abren a las 8am). Luego pasé dejándoselas a Vero, ya que ella, Linda, y Briceyda, y además la novia de Haroldo, Denisse, prepararían el aserrín para colórelo con la añelina. Por lo que yo fui a la Antigua Guatemala a traer unos moldes para adornar la orilla de la alfombra con dibujos. De una vez dejé encargados dos moldes que ojalá nos sirvan al final de las catequesis de confirmación.

Al final, como pueden ver en las fotografías, tomadas por Vero, se puede observar que la alfombra salió muy linda gracias a las diversas manos que ayudamos. Gracias a la familia de Vero y los Hoenes que estuvieron atentos para que realizáramos una alfombra, la cual, es una actividad que nos une como comunidad.